¿A dónde van las naves, las poderosas naves,
las de escama de acero y agudos espolones,
los monstruos del mar, híbridos de peces y de aves,
hundiendo en las espumas sus vientres, los estraves,
y abriendo al sol sus picos de hierro, los cañones?
las de escama de acero y agudos espolones,
los monstruos del mar, híbridos de peces y de aves,
hundiendo en las espumas sus vientres, los estraves,
y abriendo al sol sus picos de hierro, los cañones?
¿Adónde van ingleses, latinos y germanos,
los hijos de Moscovia, los nietos del San Luis?
¿A qué nueva cruzada van los pueblos cristianos?
¿Que heroida, qué epopeya junta a los milicianos
de Aquiles, de Sigfrido, de Roldán y Amadís?
los hijos de Moscovia, los nietos del San Luis?
¿A qué nueva cruzada van los pueblos cristianos?
¿Que heroida, qué epopeya junta a los milicianos
de Aquiles, de Sigfrido, de Roldán y Amadís?
¿Qué fuego heroico enciende al bardo y al aedo?
¿Es el sitio de Troya, la nave de Jasón,
o las nuevas proezas del "sin tacha ni miedo",
la Tizón de Ruy Díaz, la cruz de Godofredo,
la lanza de Ricardo Corazón de León?
¿Vais a romper el yugo de bárbaros crueles
y alzar el evangelio sobre el torpe Alcorán,
a redimir cautivos, acometer infieles,
quebrantar sus cervices, embestir sus bajeles,
como en Lepanto un día nuestro señor Don Juan!
¡No! ¿Qué sabéis de Cides, Quijotes ni Bayardos,
de las amas ingenuas, románticas de ayer,
vosotros los homúnculos de ahora, los bastardos
de los dioses, vosotros los ruines y bigardos,
mestizos de negrero, pirata y mercader?
¿Qué os importan cruzadas ni heroidas ni laureles,
ni el sepulcro de Cristo, ni las ruinas de Ilión?
¡Vosotros queréis bolsas, mercados y aranceles,
henchir de oro y diamantes convoyes y bajeles;
igual os da Sodoma que Roma o que Sión!
Con lindos remoquetes ornáis vuestras banderas,
razón, virtud, justicia, derecho y libertad.
Nunca fueron tan cultas e hipócritas las fieras.
Aun para ser leones, aun para ser panteras,
os falta bizarría, denuedo y majestad.
Naciones bandoleras, impías y voraces
del viejo y nuevo mundo, que en guerras como en paces,
eternezáis el triste derecho del más fuerte.
¡Yo os odio y os maldigo! Sois las aves rapaces,
los buitres carniceros que rondan a la muerte.
Borrad de los escudos águilas y leones:
mienten vuestras banderas y vuestros corazones,
que el águila es altiva y es valiente el león;
los cuervos y los buitres son cobardes y felones,
lo mismo que vosotros. ¡Poned cuervos, dragones,
y los buitres y serpientes por cifra del balsón!
Ricardo León
No hay comentarios:
Publicar un comentario