sábado, 31 de enero de 2026

Este Niño y Dios, Antón,


 
Este Niño y Dios, Antón,
que en Belén tiembla y suspira,  
con unos ojuelos mira  
que penetra el corazón.

Este Niño celestial  
tiene unos ojos tan bellos,  
que se va el alma tras ellos
como a centro natural.  

Ya es cordero y no es león,
y como dejó la ira,
con unos ojuelos mira  
que penetra el corazón.  

Antiguamente miraba 
en nube, en monte y en fuego
y en ofendiéndole, luego  
del ofensor se vengaba;

mas después que vino, Antón,
donde como hombre suspira,  
con unos ojuelos mira
que penetra el corazón.

No se dejaba mirar  
envuelto en nubes y velos;
ahora en pajas y hielos
se deja ver y tocar.  

Y como ve a los que son
la causa por que suspira,
con unos ojuelos mira
que penetra el corazón.

         Lope de Vega

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