- Pues por un justo padre soberano
a dura muerte condenado he sido,
con el respeto a tal Señor debido
os pone un argumento este gusano.
Si era el vedado fruto dulce y sano,
¿por qué razón fue al hombre prohibido?
y si acerbo, mortal, y desabrido,
¿para qué le produjo vuestra mano?
- Hombre, como otros árboles había
del quien el cuerpo fuese alimentado,
al alma quise dar más excelencia.
Que como el sustentarla convenía,
manjar le señalé proporcionado;
porque es manjar del alma la obediencia.
Alonso de Bonillo

No hay comentarios:
Publicar un comentario