Yo no sé cómo volver a este dolor que me invade.
No sé si quiero piedad o estoy buscando coraje.
Si es sentimiento de amor lo que Malvinas me trae
por el bien de lo argentino o perdón por el ultraje.
Yo no sé cómo volver a este dolor que me invade,
esperando nada más, sabiendo que se hace tarde.
Yo sentí la muerte en mí. Di la vida como madre,
y para todas mis ansias ya va llegando la tarde.
Y no sé cómo volver a este dolor que me invade.
¡Oh querida Patria mía, tú seguirás adelante!
Y habrá un joven, yo lo sé, que como en los cuentos de antes,
con velero por corcel, en las islas desembarque.
Y como aquel rey famoso que plantó su pica en Flandes,
fijará allá en nuestro suelo, azul y blanco estandarte.
O acaso Dios con bondad vista a ese joven un sable
con una rosa en el puño, que sin penas y sin sangre
perfume con santidad aquellas tierras australes.
Nydia de Samyn
No hay comentarios:
Publicar un comentario