miércoles, 5 de junio de 2019

Historia de una Espiga



En un áureo trigal cuyas mieses
el sol iba dorando sus fuegos
una espiga arrogante crecía
muy cargada de hechizos y ensueños.

Y era esbelta y gallarda y muy alta
y tan buena que todo su anhelo
lo cifraba en crecer y adentrarse
de ese modo en la Gloria del Cielo.

Y el Señor que sus sueños sabía,
la miraba benigno y risueño,
y sus firmes promesas le daba
de atraerla, por fin, a su seno.

Y la espiga soñaba y crecía,
y esperando saciar sus anhelos
se pasaba las horas jugando
en el dulce columpio del viento.

Pues, Señor: una tarde de estío
presentóse en el campo un labriego
y con hoz despiadada y señuda
fue segando al precioso elemento.

Y alarmada: “¡A mí no!”, le decía
la inocente espiga del cuento,
“¡¡A mí no, porque estoy destinada
para alzarme en mi tallo hasta el Cielo.”

Pero el hombre, tal vez distraído,
derribóle de un golpe certero,
destruyendo con él su ventura
y el hermoso ideal de sus sueños.

“¡Oh, Señor!”, clamó entonces la espiga.
“¡Mira, mira mi Dios, lo que han hecho!
¡Ya no puedo llegar a tus brazos!
¡Sálvame, sálvame, que me muero!”

Y el Señor, cual si nada escuchase,
respondió con tan sólo silencio,
y el labriego, tomando la espiga,
bajo el trillo la pasó al momento.

Y el caballo arrancóse con brío
y los granos de trigo crujieron,
y cual perlas de sarta deshecha
por las aras volaron dispersos.

¡Oh granitos que el cielo anhelabais!
Un sinfín de amapolas dejaron.
¿De qué sirve haber sido tan puros
si a salvarnos no vino el Eterno?
Y en su angustia, los pobres clamaron:
“¡Padre nuestro que estás en los Cielos!”

En la cárcel oscura de un saco
al molino lleváronla luego
y los granos dorados y hermosos
en finísimo polvo volvieron.

Y la espiga llorando seguía.
y al Señor duplicaba sus ruegos.
Y allá arriba seguían callando
y acá abajo seguían moliendo.

¿Y por qué el Buen Jesús callaría?
¿Y por qué le negaba el consuelo?
¿Y por qué siendo pura, inocente
le dejaba en tan duro tormento?

Pero ved qué pasó: con la harina
una Hostia bellísima hicieron,
y era tenue cual brisa de mayo
y era blanca cual luna de enero.

Su belleza brilló sobre el Ara
y las nubes al verla se abrieron,
y Dios mismo y su Gloria bajaron
y en la Hostia feliz se fundieron.

Y así en tierno coloquio de amores,
a la espiga le dijo El Cordero:
“Yo anhelaba tenerte en mi Gloria
y estos brazos brindarte por lecho.
Pero… escucha muy bien: a mis brazos
sólo puede llegarse sufriendo”.

                                              José María Pemán

16 comentarios:

  1. Me parece maravillosa , es una perfecta enseñanza de como debemos vivir para alcanzar la gloria . Los sufrimientos son parte de una buuena preparación espiritual.

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  2. Vuelvo a escribir xqlo anterior desapareció.
    Les comentaba, q está poesía no solo me encantó, x su sencillez y profundidad, me enseñó. !!! Si me enseñó el camino para llegar al Señor.
    Nosotros, q tanto le escapamos al sufrimiento o al dolor, justo es x ahí x dónde tenemos la mano extendida de Nuestro Señor, pronta a mejorar nuestro cuerpo y mente.Hoy , ahora pienso q a medida q va pasando vamos aprendiendo y ofrecemos ese dolor para el bien de nuestra alma. 🙏🙏🙏🙏

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    1. Hermosa poesía cuánto tenemos que aprender en esta vida Jesús sufrió y Dió la vida por todos nosotros y felicito a la persona que mando marravilloso mensaje de amor como el que sufrió y Dió sufrió por amor a la humanidad

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  3. Es el ejemplo qué EL SEÑOR nos da, para imitar y así llegar a EL
    GLORIA A DIOS!!!!

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  4. Hermosa reflexión,nos invita a dejar toda nuestra confianza en El Señor,que siempre nos tiene preparado lo mejor!!

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  5. Creo que solo cuando la Fé es muy firme nos sentimos seguros...
    Jesus está siempre a nuestro lado!!!!

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  6. Bunos dias a todos hermosa refleccion y la espiga sufrio mas no sabia que se iva a combertir en el cuerpo del Creadorasi nosotros no sabemos nuestro futuro que nos tiene reservado nuestro Padre

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  7. Cuánta enseñanza encontramos en esta poesía. Cuando practicamos los consejos,logramos y podemos
    sostener el sufrimiento.

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  8. Tere...Bella la Poesia pidamos al Padre que aumente nuestra FE..

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  9. Te amo mi Señor Gracias por estar tan pendiente de mi 🙏🙏🙏

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  10. Bellísima poesía. Nos enseña a abandonarnos en las manos de Dios. Él siempre nos dará lo mejor. 🙏🙏🙏

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  11. Siempre me pones a prueba Señor muy merecidamente gracias Padre mío no me abandones ahora Marite

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  12. En el atardecer de mi vida veo con claridad que todos los sufrimientos de mi vida, Dios los permitió para ayudarme a ser mejor persona. Gracias Señor Jesús

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  13. Que hermosa poesía!!solo abrazando la Cruz que el cargó seremos de merecedores de la Cruz Gloriosa Amén

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